Un alimento que está bien cocido puede contaminarse si entra en contacto con alimentos crudos. A esto se le llama contaminación cruzada. Se da, por ejemplo, cuando la comida se mezcla con los jugos de las carnes crudas, pero también puede ser más sutil. Nunca debe utilizarse la misma tabla en la que se cortó el pollo o la carne cruda para picar las verduras o para apoyar la comida cocida; tampoco hay que utilizar el mismo cuchillo sin antes lavarlo cuidadosamente.
Los especialistas recomiendan las tablas de PVC antes que las de madera porque son más fáciles de limpiar (en las grietas de la madera pueden quedar restos de comida) y debe haber una para las carnes y otra para las verduras. Además, si está dentro de las posibilidades, en vez de la clásica rejilla son mejores los paños de microfibra. Todos los días hay que lavarlos con detergente y luego desinfectarlos con lavandina.